Los autobuses eléctricos dominarán el transporte en las ciudades para 2040

Un estudio de Bloomberg New Energy Finance (BNEF) pronostica que el 80% de todos los autobuses serán completamente eléctricos en 2040 por sus ventajas para el medio ambiente y su costo menor respecto a los vehículos de combustión.

Los autobuses eléctricos (EV) van a dejar de ser la excepción en las calles. Un estudio de Bloomberg New Energy Finance (BNEF) ha hecho un pronóstico sobre el futuro de estos vehículos y ha predicho que el 80% de todos los autobuses serán completamente eléctricos en 2040. La cifra se contrapone a la de los vehículos de las mismas características, que llegarían a un 28% de todos los coches vendidos a nivel mundial en 2030 y al 33% en 2040.

A pesar de que los automóviles de combustión dejarán de dominar progresivamente el mercado y los fabricantes están apostando cada vez más por modelos de cero emisiones, todavía faltan algunos años para que los eléctricos sean una mayoría en las calles.

Sin embargo, en el caso de los autobuses, el cambio parece ir mucho más rápido. Uno de los motivos principales de este crecimiento se debe a un mayor apoyo de los gobiernos por implementar políticas y destinar recursos para las energías renovables y el fomento de los vehículos menos contaminantes. Asimismo, el estudio de Bloomberg apuntó a que las versiones eléctricas tienen un costo menor para los operadores por contar en muchos casos con apoyos gubernamentales y por el funcionamiento de las baterías.

Los beneficios de los autobuses eléctricos no solamente llegan para las empresas que operan, también para los habitantes de las ciudades por la disminución del ruido y, por supuesto, de los gases contaminantes.

En este contexto, China lidera los esfuerzos y en el gigante asiático ya operan alrededor de 300.000 autobuses eléctricos, mientras que se agregan 9.500 cada cinco semanas. Esta cifra supone el 99% de todos los colectivos a nivel mundial. La mayor apuesta vino por parte de la ciudad de Shenzhen, en la que viven alrededor de 12.5 millones de personas. Este lugar fue el primero en optar con un sistema de transporte completamente eléctrico y en Shenzhen circulan actualmente alrededor de 16.400 vehículos de transporte de cero emisiones.

El gran avance en la adquisición de autobuses eléctricos se explica, al igual que apuntaba el informe de BNEF, en el apoyo de las autoridades. El subsidio que ofrece el Gobierno chino asciende a aproximadamente la mitad de lo que cuesta un nuevo automóvil. Además, BNEF apunta a que los autobuses de cero emisiones tienen una vida útil mayor que los tradicionales porque los costos de operación y de mantenimiento son más baratos. Para 2019, saldría más a cuenta adquirir un automóvil eléctrico que uno de combustión, añadió el estudio.

La iniciativa del gigante asiático se une a los planes de otros países como Estados Unidos y ciudades como San Francisco, cuyo gobierno ha prometido contar con una flota de autobuses completamente eléctricos para 2035. Nueva York, sede de la red de autobuses más grande de Estados Unidos, afirmó que sus 5.700 autobuses serán totalmente eléctricos para el 2040.

A nivel general, se espera un aumento en la cantidad de vehículos eléctricos venidos en el país, con el objetivo de conseguir que el 5% de todas las flotas de transporte sean eléctricas en 2025 en comparación con el 1% de 2017.

La información del estudio de Bloomberg también puso de relieve que en 2030 los vehículos eléctricos constituirán el 44% de las ventas de automóviles ligeros en Europa, el 41% en China, el 34% en Estados Unidos y el 17% en Japón.

El aumento de las ventas en Europa podría explicarse, entre otras cosas, por las políticas aprobadas en ciudades como París y Londres para prohibir los vehículos diésel o de gasolina en las calles.

Salim Morsy, analista senior de transporte, destacó en el informe que, a pesar de las grandes ventajas de los vehículos de cero emisiones, su rápida implementación podría tener repercusiones. "Si bien somos optimistas sobre la demanda de EV en los próximos años, vemos surgir dos obstáculos importantes. En el corto plazo, vemos un riesgo de escasez de cobalto a principios de la década de 2020 que podría ralentizar algunas de las reducciones rápidas en el costo de la batería que hemos visto recientemente. Mirando más allá, la infraestructura sigue siendo un desafío".
 
El pronóstico de Bloomberg sostiene que los autobuses eléctricos representarán el 2% de la demanda mundial de baterías para el 2030, lo que podría provocar cambios significativos en el suministro de baterías y la demanda eléctrica mundial.