Land Rover llevó a la muestra ferial la variante SVX del reconocido todoterreno, equipada con un propulsor V8 de 5 litros supercargado.

El Discovery SVX es la versión más ‘campera’ del modelo con cinco generaciones a cuestas. Su máquina a gasolina es el complemento perfecto para la aventura, pues entrega 525 caballos de potencia, capaces de llevar al vehículo a prácticamente todas partes.

Entre las adecuaciones que recibió este carro con respecto al modelo estándar se cuentan la suspensión neumática y el control antivuelco activo hidráulico, con los que se mejoran los ángulos de ataque y de salida y se optimiza la tracción en destapado, minimizando además balanceo de la carrocería.

Los paragolpes recibieron protecciones adicionales y unas argollas metálicas anaranjadas. Atrás se montó una grúa eléctrica con capacidad para arrastrar seis toneladas y, como era de esperarse, las llantas fueron cambiadas por unas de mayor tamaño, con rines de 20 pulgadas, específicas para recorrer terrenos enlodados y carreteras rurales.

Todo el vehículo fue pintado del color gris tectónico, con varios detalles en contraste, tanto en tono naranja como en plateado. Su capó recibió una terminación especial anti destellos



Cuenta con un sistema de clave de apertura y puesta en marcha, con el que se puede prescindir de la llave, resultando muy útil cuando se están haciendo actividades extremas.

En su habitáculo se destacan los asientos en cuero con el emblema de la serie, así como el completo sistema multimedia con pantalla táctil de diez pulgadas.

 

4 Ruedas