En medio del aislamiento obligatorio, las automotrices salen a la caza del "cliente cuarentena". No son muchos, hay que atraerlos de manera online, y decirles que existe, como pasó ya en 2013, una oportunidad: la creciente brecha cambiaria abarata en la actualidad algunos autos.

"Hay una oportunidad en la brecha cambiaria. Es una oportunidad para el cliente", aseguró hoy el CEO de FCA, Martín Zuppi, en un encuentro con varios periodistas a través de la herramienta virtual Hangout . Un ejemplo: una Jeep Compass que hoy cuesta $3,4 millones, o sea, US$ 20.000 más barata que cuando se lanzó en 2017.

Claro que no es una oportunidad para la mayoría de los argentinos, que hoy observa cómo se le licuan sus ingresos o que navega en la incertidumbre sobre el futuro de su empleo, pero la Argentina es -debido a la falta de una moneda dura- uno de los países con más ahorro en dólar cash en el mundo. "El tipo de cambio desdoblado abre una oportunidad para un aumento de consumo", reafirma Zuppi al diario La Nación.

"Los precios van a seguir a la inflación, el dólar oficial va a seguir a $59. Con lo que hoy tenés los autos más baratos del año", ya contaba un CEO de una firma americana en enero pasado. Ahora esa brecha con el oficial se amplió y ayer llegó al 70%.

"El dólar MEP es blanco. Nuestras concesionarias orientan a los clientes con las opciones. Es una oportunidad que ya hemos visto en el pasado. Los precios son buenos, pero entiendo que no debe ser fácil para nadie animarse a comprar un bien de capital ahora", agregó un ejecutivo a nivel regional de una firma europea.

 

Sin embargo, y aunque aseguró que su negocio está atado el dólar oficial, el propio CEO de FCA alertó sobre los peligros que trae la volatilidad del tipo de cambio. "Lógicamente, el tipo de cambio se puede disparar y podemos volver a ver lo que vimos el año pasado o en 2018", dijo, en referencia a cuando los precios de los autos se fueron por las nubes y estalló todo el mercado automotor. Justamente, Zuppi cree que las ventas este año van a arañar sólo las 250.000 unidades.

Que los autos sigan al dólar oficial y la brecha se agrande es lo que habilita un negocio para aquellos con dólar cash, que pueden liquidar sus divisas en un mercado oficial alternativo (Contado Con Liquidación o dólar MEP) o pagar en esa moneda con una cotización más alta aceptada por los vendedores (las automotrices). Mientras tanto, los precios de lista de los autos se mueven a un menor ritmo, el de dólar oficial.

 

Hoy, sin embargo, las terminales automotrices todavía buscan resolver una cuestión no menor. Si bien buscan a sus clientes online y aceleraron los procesos de digitalización de canales de venta y de marketing, el gran problema es que, debido a la cuarentena, no pueden entregar autos con los concesionarios aún cerrados.

Para eso, todavía están esperando la venia oficial para lograr que exceptúen a los puntos de venta y para abrir salones de forma segura o la habilitación oficial para entregar autos desde la fábrica a la puerta de casa del cliente, dijo Zuppi.

En FCA creen que la fábrica de Ferreyra, donde trabajan 1000 empleados, volverá a reabrirse el 11 de mayo. Volkswagen, por caso, piensa que podría abrir la semana que viene su fábrica de cajas en Córdoba. En FCA ya trabajan con esa fecha, pese a que todavía no tienen la autorización que requieren las empresas exportadoras (FCA vende su Cronos a Brasil). Esa regulación, el marco para la apertura administrada de comercio exterior y los fabricantes de insumos, se publicó hoy. La idea es volver a la producción de 310 vehículos por día de trabajo (tres jornadas por semana).

 

A fin de año, dependiendo de la cuarentena en la Argentina y de la vuelta a la normalidad del mercado brasileño, estarán produciendo en fábrica unos 30.000 autos (casi 15.000 menos de los que esperaban antes de que se comenzara las medidas para frenar al virus). Pero este número es todavía volátil, afirman.

"Cuando abramos, nuestro objetivo va a ser mantener el distanciamiento prudencial y una limpieza estricta", dijo Zuppi sobre la prevención sanitaria. Sin embargo, la cantidad de operarios necesarios dependerá también de la red de comercialización en Brasil, que hoy está prácticamente paralizada. Lo mismo que ocurre en la Argentina con los concesionarios. "Son necesarios menos concesionarios. Ya antes de esta crisis teníamos tres cuartas partes de las ventas que las teníamos hace dos años. No hay volumen de negocios para todos", indicó Zuppi, que agregó que la crisis del coronavirus aceleró los procesos de digitalización en los canales de ventas.

FCA agregó que no debió tomar todavía los créditos al 24% que coordinó el Gobierno con los bancos para pagar los salarios de marzo, pero que está analizando qué hacer con relación a los de abril. "La realidad es que cualquier medida que tome el Gobierno no va a alcanzar", señaló sobre las iniciativas oficiales para amortiguar la caída de ventas y la producción de las empresas privadas en medio de la cuarentena obligatoria.

"La compañía tiene que pagar sueldos, costos fijos, impuestos y préstamos, entre otras obligaciones. Cualquier medida que que se pueda tomar y que nos permita pasar el agua va a ser bienvenida", agregó el CEO de FCA. En la empresa señalaron además que el Estado les debe US$15 millones en conceptos de reintegros a las exportaciones, incentivos por la ley de autopartes y por el plan del gobierno anterior para vender autos.

FCA no suspenderá por ahora los lanzamientos previstos para este año y el que viene (versiones del Toro, el Strada, de la RAM o el 500 híbrido, entre otros), pero habrá postergaciones, aunque el foco de la firma está puesto en generar todas las ventas que puedan en medio de la pandemia y en la puesta a punto de su Smart Restart, o vuelta al trabajo.

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