Este miércoles, la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi ha anunciado una reorganización, con el objetivo de potenciar la competitividad y la rentabilidad.

Por ello, aprovechará las fortalezas de cada marca automovilística y así estima que podría reducir hasta un 40% los costes de desarrollar y lanzar nuevos modelos, es decir, las inversiones que destina a esto gracias a mayores sinergias de las que ya tienen.

Esta alianza automovilística franco-nipona ha adoptado un nuevo modelo de negocio cooperativo basado en el esquema leader-follower(líder-seguidor): en determinadas zonas, habrá una marca líder y las otras desarrollarán su negocio de la mano de esta; y algo similar pasará en modelos o tecnologías (una será líder, o lo que es lo mismo, referencia; y las otras la seguirán).

“La Alianza es una asociación estratégica y operacional única en el mundo automovilístico que nos da una fuerte ventaja en un panorama global del automóvil en constante cambio”, según ha señalado Jean-Dominique Senard, presidente del Consejo de Administración de la Alianza y de Renault. “El nuevo modelo de negocio permitirá sacar el máximo partido de los activos y las capacidades de desempeño de cada empresa, a la vez que se basa en sus respectivas culturas y legados”, ha añadido, y se espera que cerca del 50% de los modelos se desarrollen y produzcan bajo dicho esquema para 2025.

El reparto geográfico hace que se mantengan las dudas sobre Nissan y su apuesta europea, es decir, sobre el posible cierre de la planta de Zona Franca de Barcelona 

Es más, se impulsará la estrategia de estandarización desde las plataformas (algo que ya existía) a las carrocerías, pasando por las mecánicas y las tecnologías. Asimismo, cada marca se enfocará en sus regiones principales, sirviendo de referencia a las otras dos miembros de la Alianza: Renault será referencia en Europa, Rusia, Sudamérica y norte de África; Nissan, en China, Norteamérica y Japón; y Mitsubishi Motors, en la Asociación de Naciones del Sureste Asiático -ASEAN- (Tailandia, Malasia, Indonesia, Singapur y Filipinas) y Oceanía (14 países, entre ellos: Australia y Nueva Zelanda).

Un reparto geográfico que inevitablemente pone bajo lupa a Nissan y su posición en Europa: hay más oscuridad que luz sobre el futuro de la planta de la Zona Franca de Barcelona, a pesar de las advertencias del Gobierno español, pero habrá que esperar si se confirma el posible cierre el próximo jueves, cuando la firma nipona presente los resultados de su último ejercicio fiscal y su plan de reestructuración. Este miércoles, el CEO de Nissan, Makoto Uchida, ha destacado las ventajas de la estrategia de la Alianza para “potenciar el ahorro en los costes fijos, y sobre esa base las empresas tomarán sus propias decisiones”, mientras el responsable de operaciones y estrategia, Ashwani Gupta, ha citado como ejemplo de sinergias el ahorro que conseguirá la marca japonesa en Europa gracias al apoyo de Renault y su implantación en el continente. 

Por tecnologías, en este nuevo modelo de negocio de la Alianza: Nissan liderará la conducción autónoma y la plataforma CMF-EV de motores eléctricos; Renault, la tecnología del coche conectado y el sistema central de la arquitectura eléctrica y electrónica, y las plataformas CMF-A/B de motores eléctricos; y Mitsubishi se encargará del híbrido enchufable para el segmento C/D. Una nueva estrategia que ahora habrá que ver cómo materializa cada marca. 

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