La empresa de vehículos eléctricos más popular del momento tiene un problema acuciante que requiere ser solventado con la máxima premura posible: la demanda de coches Tesla en China es demasiado alta como para poder abastecerla sin problemas con el plan actual de fábricas y volumen de unidades producidas. ¿La solución? Abrir una fábrica en dicho territorio para poder contar con los recursos que se necesitan para cumplir las expectativas de los clientes chinos.

Tesla parece haber llegado al fin a un acuerdo con Shanghái para comenzar la construcción de una factoría en la zona de libre comercio de la localidad, una de las más importantes del mundo en materia empresarial. Este acuerdo, del que aún se desconocen los detalles y pormenores, es algo en lo que se lleva trabajando desde el pasado mes de junio, cuando la situación comenzó a tornarse dramática para la compañía.

Este acuerdo no es solo el primero para la compañía de Musk, sino que también es el primero de este tipo para un fabricante de vehículos extranjero, lo cual dotará a la empresa norteamericana de una posición privilegiada en un mercado con un enorme valor.

Quizá, si todo sale bien, esta sea la primera de otras factorías en territorio asiático durante los años venideros, de manera que se pueda cumplir de manera solvente con la cada vez mayor demanda y, al mismo tiempo, mantener unos estándares en cuanto a precios de venta que popularicen todavía más estos vehículos.

Según palabras de su fundador en 2015, establecer estas fábricas directamente en los países donde luego se venderán los vehículos podría reducir el coste de los mismos en un tercio. A pesar de esto, parece probable que la nueva planta de Shanghái cuente con impuestos de importación, por lo que realmente será complicado ver aplicada una rebaja significativa en el precio de dichos vehículos. Así y todo, esta es una noticia indudablemente buena para una Tesla cuyo ritmo parece ya imparable.

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