Se llama Madboxer y su nombre proviene de lo que significó esta locura mecánica de crear un chasis de moto y otros ajustes para que pudiera funcionar. Es una modificación de tipo Frankenstein, con piezas obtenidas en múltiples lugares y cuya cirugía deja con vida a una máquina brutal con cerca de 200 caballos de potencia.

 

Pero este trasplante no fue el único que se hizo, aunque sí fue el más grande y el origen de esta monstruosidad. De hecho, lo que menos modificación recibió fue el motor original del WRX.

La idea, del neocelandés Marcen van Hooijdonk, era hacer esta instalación para la cual no existía un chasis capaz de contener el motor bóxer de Subaru.

 

Así que creó desde cero una moto cuyas demás piezas se acomodarán a una disposición horizontal para este motor de 4 cilindros, para lo cual había que ajustar también transmisión, caja y suspensión.

 

El trabajo, hecho de forma artesanal, tomó cinco años pero finalmente se logró construir esta máquina cuyas posibilidades se desconocen pero que se intuyen muy deportivas, no sólo por el 'corazón' que ostenta sino por las ruedas que calza.

 

Y como una verdadera 'Frankenstein' de dos ruedas, se armó en su totalidad con piezas de orígenes diferentes. Por ejemplo, el tanque de combustible es de Kawasaki, tiene una caja automática y transmisión por cadena, los frenos son Buell y se accionan como en una scooter y las llantas se compraron por eBay.

También se configuró la suspensión con múltiples brazos y el cambio para el motor se hizo en el reemplazo del turbo original por uno más pequeño, por lo que su potencia debe estar muy por debajo de los 230HP originales.

 

 
Sin embargo, con un peso de 313 kilos, un bajo centro de gravedad y por lo menos un 80% de la potencia del motor bóxer a su disposición, será una máquina legendaria cuando se lleve a las calles, pues esta máquina consiguió, a pesar de su aspecto y volumen, un permiso legar para usarse en las vías.
 
Fuente: Motor.com.co

2 Ruedas